Cómo el café sanó a mi país – 25 Magazine, Issue 8

Cómo el café sanó a mi país – 25 Magazine, Issue 8

YYo crecí en un país donde las vidas de gente inocente son la luz que nos guía: La trágica historia de Ruanda es una lección para todos en cualquier lugar.

El académico de LEAD SMAYAH UWAJENEZA reflexiona sobre su experiencia personal trabajando como profesional del café de especialidad en Kigali, Ruanda, en una exclusiva on-line de la revista 25 Magazine.

Yo nací tras el genocidio (en 1997) y me crié en una encantadora comunidad que me mostró el valor de la vida y el tesoro de la generosidad.

Tuve la suerte de crecer bajo la premisa de que hay que hacer un gran esfuerzo en la educación de todos (tanto de chicos como de chicas), en que vayan a una escuela que nos anime a dejar de utilizar etiquetas que tiendan a dividirnos. Tuve tutores y profesores que nos animaban a no identificarnos como Hutus o Tutsis, sino que nos pedían centrarnos en la construcción de una Ruanda común y pacífica liderando a nuestro país. Así que crecí sabiendo que la educación es la clave de la vida.

Sin embargo, crecer sin mi círculo familiar a mi lado me afectó. Me crió mi madre casi toda mi vida tras la pérdida de mi padre en 2002. Ella ha sido todo para mí: crecí viendo cómo se esforzaba por educar a 14 niños, no podía permitirse que todos fuéramos a la universidad.

Cuando acabé el instituto, supe que nadie me iba a ayudar con la matrícula para la universidad. El día que acabé el instituto empecé a buscar un trabajo, y por fortuna tuve la oportunidad de asistir a una formación en Question Coffee (cultivos sostenibles), la empresa social que explota el potencial de las mujeres para aprender a preparar café. Fue en este momento cuando descubrí el café como salida laboral. Para mí resultó todo un desafío incluso beber café por primera vez. ¡Nunca se me olvidará mi primer trago de expreso! En todo caso, necesitaba ahorrar dinero para la universidad, así que tenía que transformar este desafío en una oportunidad. Empecé a beber café y a entender la historia y la ciencia que se hallan detrás de él.

Tuve la suerte de trabajar para una compañía que trata directamente con mujeres agricultoras, ofreciéndoles formación gratuita sobre las mejores prácticas agrícolas (formación del grano a la taza) y dándoles acceso a socios comerciales. Empecé a visitar a estos agricultores y, siempre que estaba en sus cultivos, las historias que me contaban me ayudaban a entender que el café no era solamente café, sino nuestra vida. Me dieron esperanzas para empezar el viaje vital del café que acababa de emprender, y la necesidad de ahorrar dinero para la universidad se convirtió en el amor y la pasión que ahora siento por mi trabajo. Dos años después de empezar en  Question Coffee (2018), empecé en la escuela de derecho.

El gobierno instó fervientemente a los agricultores a trabajar en cooperativas, no solo por el bien del desarrollo económico, sino también para que trabajasen como un equipo y devolviesen la unidad y la reconciliación a los ruandeses, que creo que es una de las claves para que nuestro país esté en paz ahora. La exportación de café fue uno de los motores que impulsó la economía nacional. La gente del café entendemos perfectamente que nuestros estándares de calidad deberían servir para mejorar cada vez más nuestras cadenas de suministro y de valor, y estamos esperanzados en seguir creciendo. Volver a unirnos supuso un nuevo comienzo; mantenernos juntos fue un proceso; trabajar juntos nos permitió resolver los conflictos que se habían instalado en la sociedad ruandesa y reconstruir nuestra pacífica y poderosa nación. Una vez fue una nación oscura y caótica manchada de sangre, y creíamos que sería imposible curarla. Pero lo hemos conseguido.

Ahora puedo sonreír – porque ya no siento dolor – aunque aún lloro porque de ahí es de donde vengo. Estoy muy feliz de que seamos una nación, un idioma, un mensaje de amor y esperanza. Volvemos a ser fuertes.

El café me ha dado una perspectiva profesional: Me siento orgullosa, fortalecida, conectada, motivada, valorada e inspirada por él. Ahora lo utilizo como plataforma para inspirar a aquellos que están a mi alrededor a creer, a trabajar y a conseguir sus objetivos. Para ofrecer esperanza a los desesperados y para ayudar a nuestros líderes a forjar un futuro para la sociedad ruandesa. Y, por supuesto, para contribuir al desarrollo y sostenibilidad de nuestra industria cafetera, que ha desempeñado un papel importante ayudando a mi nación a reconstruirse: así también y podré construir la vida que deseo para mí.

SMAYAH UWAJENEZA es barista sénior en Question Coffee, en Kigali (Ruanda) y es una de las primeras académicas de LEAD. El objetivo de LEAD es aumentar la diversidad del liderazgo dentro de la comunidad global del café permitiendo el acceso a recursos de desarrollo profesional a la gente perteneciente a comunidades sin representación o marginadas. Este programa es posible gracias al generoso apoyo de S&D Coffee & Tea.

¿Os ha gustado la historia de Smayah? Más información sobre el café como cultivo frente al desarrollo del conflicto en Ruanda en la sección «Protagonismo» de la edición 08, con el Dr. Joseph King: «Growing Specialty Coffee in Times of Conflict: Case Studies in East Africa».