Cómo una mujer de color puede manejarse entre las estructuras de poder en la industria del café – 25 Magazine: Issue 3

Cómo una mujer de color puede manejarse entre las estructuras de poder en la industria del café – 25 Magazine: Issue 3

AA menudo me preguntan cómo yo, una mujer de color propietaria de un negocio, puede manejarse en una industria donde hay tan poca gente como yo. Una cosa que he ido aprendiendo a lo largo de mi carrera profesional en el mundo del café es que el avance hacia la diversidad no siempre sigue una línea recta. El camino está lleno de desafíos y contratiempos. No siempre se ve claro hacia dónde avanzar, y a veces ni siquiera se nota ningún progreso.

PHYLLIS JOHNSON comparte su historia con nosotros.

La paciencia es uno de los mayores activos. Como defensora de la diversidad, he aprendido que nunca puedo perder de vista la necesidad de conseguir cambios, y que mi propio éxito solo no es suficiente.

¿Por qué escribir sobre mi experiencia como mujer de color? Lo hago con la esperanza de que ello animará a seguir adelante a todos aquellos que representan la diversidad dentro de nuestra industria. Necesitamos oír vuestra voz. También espero animar a los demás a actuar de forma activa.

Fuera de la norma

Cuando uno no encaja en lo que se considera la norma, algunos intentan animarte y otros cuestionarte. Aunque sonrío cada vez que miro hacia atrás y pienso en mis inicios como importadora de café, a menudo viví experiencias frustrantes. Un posible comprador de una pequeña tostadora de café al que visité una vez supuso que venía de fuera de los EE.UU. y me preguntó si vendía el café de mi primo. Se asumía que una persona de color solamente podría tener oportunidades dentro de la industria del café si tenía relación directa con alguien que produjera café sobre el terreno en un país productor. Tuve que molestarme en explicarle que era propietaria del negocio y que mi sueño era construir una empresa cafetera.

Otro comprador cuestionaba que dispusiera del respaldo económico para satisfacer las necesidades de su café. Cuando tardé un poco de tiempo en enviar un contrato, empezó a sospechar que mi negocio no era creíble, y me envió un correo electrónico explicando sus preocupaciones al detalle. No pude evitar preguntarme si mi capacidad para llevar o financiar mi negocio habría sido cuestionada si no fuera una mujer de color.

Viajar al extranjero puede resultar difícil, pero es aún más complicado cuando se es una mujer de color. A lo largo de mi carrera profesional he pensado en ser de todo menos compradora de café. Una vez, asistiendo a una conferencia africana, uno de los invitados de mi mesa me oyó hablar sobre café y me confesó que no se había dado cuenta de que era compradora de café. Había asumido de forma automática que había asistido a la cena como «esposa de alguien».

Podría contar innumerables situaciones en las que mi capacidad como proveedora de café ha sido puesta en duda. Si hubiera sucedido una o dos veces no le había dado importancia a si se debía a mi sexo o al color de mi piel, pero han sido tantas veces que no puede ser una coincidencia.

Forjando la credibilidad

A medida que fui creciendo en el negocio, me acostumbré a mencionar nombres conocidos, intentando convencer a mis posibles clientes sobre mi credibilidad. A menudo dejaba caer el nombre de un formador varón renombrado dentro de una conversación para demostrar que sabía de qué iba el negocio. Me encargué de que todos los clientes con los que trataba se enterasen de que había recibido formación de ese hombre. Con el tiempo, empecé a explicar que obtuve un importante título científico y me labré una exitosa carrera profesional antes de entrar en el mundo del café. A menudo decía: «Si soy capaz de aprobar cursos de química, debería ser capaz de utilizar mi capacidad nata para degustar, y aplicar esa habilidad al café». La continua necesidad de justificar mi capacidad resultaba agotadora.

Compañías propiedad de minorías

Existe un concepto erróneo de que los negocios propiedad de minorías lo tiene todo hecho cuando se trata de conseguir grandes oportunidades de negocio. Si bien es cierto que las empresas pequeñas y las empresas propiedad de minorías tienen la oportunidad de participar en la licitación de contratos en base a su situación, no disponen de más ventajas que cualquier otro negocio, especialmente cuando consideramos la multitud de problemas que deben afrontar, incluyendo la falta de recursos.

En mi trabajo en BD Imports, me di cuenta de que las empresas que afirman estar interesadas en establecer relaciones con proveedores minoritarios se apoyan en unos «programas de diversidad» fragmentados y mal ejecutados. Estos programas a menudo carecen de contenido y rara vez van más allá de un logotipo o un plan de marketing que pregona un compromiso con la causa. Por tanto, decidimos dedicar nuestro tiempo a fomentar las relaciones con los clientes que veían nuestra compañía como un socio valioso para su negocio.

También me he encontrado compañías con políticas internas que limitaban la cantidad de negocios ofrecidos a compañías minoritarias más pequeñas en base al riesgo percibido. El tiempo y esfuerzo necesarios para trabajar con estas compañías no siempre resulta rentable. A menudo se espera que lleguemos más lejos que las compañías no minoritarias de café certificadas ofreciendo cafés de mayor calidad y unas cadenas de suministro transparentes para obtener un mínimo porcentaje del negocio total.

Defensores de la diversidad

Además de enfrentarme a desafíos, también he experimentado actos de gran generosidad por parte de muchas personas de esta industria.

Fue un hombre quien me animó a subir e precio de mi café y quien me lo compró cuando estaba a punto de perder el coraje. Ha habido varios hombres que se han puesto de mi parte incluso cuando me he negado a participar en consejos en los que había muy pocas mujeres de color. Muchos hombres respetados me han dedicado multitud de horas compartiendo años de conocimiento acerca de la industria global del café.

Como personas diferentes que trabajan en el mundo del café, debemos dedicar tiempo a la pesada tarea de discutir acerca de este tema. Mientras que cada vez son más comunes las conversaciones acerca de la igualdad de géneros dentro de la industria del café y cada vez avanzamos más en la búsqueda de una mayor integración, cabe recordar que lo que representamos la diversidad no disponemos de todas las respuestas. Aunque resulta lógico que se escuchen nuestras voces,

«No somos los únicos que debemos proponer los cambios necesarios. Lo que es cierto es que estas discusiones también deben proceder de los defensores de la diversidad, para que se entienda que todos tenemos algo que ganar con esto.»

 

Sin embargo, hay un precio que hay que pagar cuando algunos defienden la diversidad. Según Harvard Business Review, las mujeres y las minorías son castigadas por promover la diversidad. He aprendido a no centrarme en el precio que supone para uno mismo, ya que entiendo que el beneficio global es mucho mayor. Animo a todo el mundo a unirse a la conversación y a pasar a la acción. Con el tiempo, se escucharán más y más voces pidiendo la integración dentro de la cadena de suministro del café.

Mis experiencias en los negocios como mujer de color han sido tanto gratificantes como exigentes. He sido afortunada por establecer unas buenas relaciones con clientes que celebran los distintos puntos de vista que les ofrezco. También he tenido relaciones con clientes en las que la diversidad era contemplada con menos compromiso, lo que limitaba la posibilidad de crecimiento y el compromiso con compañías minoritarias.

Por qué estoy a favor

Debemos aceptar que todos tenemos prejuicios, yo también soy culpable de cuestionar las cosas en mi vida que no siguen la norma. ¿Por qué es tan difícil para las personas y las empresas el hecho de asumir la diversidad cada vez mayor existente? Yo no tengo todas las respuestas, pero sospecho que sencillamente se debe a errores básicos de concepto sobre la diversidad. Alguna gente observa los programas de diversidad como algo sospechoso, o piensan que al defender a las minorías, las compañías minoritarias obtienen grandes ventajas.

Yo hablo desde el punto de vista de la diversidad no solo porque soy una mujer afroamericana que ha pasado la mayor parte de su vida moviéndose en terrenos en los que falta gente como yo (en universidades, en la ciencia, en los negocios y en el mundo del café), sino también porque he trabajado y he vivido experiencias profesionales increíbles en distintas situaciones. También sé lo que es sufrir una continua monotonía, o cuando falta algo para ser capaz de superar un desafío.

Durante mi carrera he tenido la suerte de poseer una compañía y de servir en cerca de 10 consejos. Cada uno de estos consejos y organizaciones han trabajado duro para representar fielmente a la comunidad o a la industria a la que han servido. Si bien la mayoría de los consejos en los que he participado tenían mayoría masculina, dos de ellos estaban formados exclusivamente por mujeres. Incluso un grupo de fervientes mujeres defendiendo específicamente una mayor diversidad e igualdad no pueden hacerlo solas.

La diversidad hace que seamos más capaces de mejorar la forma en que afrontamos nuevos desafíos. Depende de nosotros que hagamos lo que nos corresponde.

PHYLLIS JOHNSON es presidenta de BD Imports.