Unos minutos con Mbula Musau

Como talentosa catadora, poseedora del certificado Q, formadora de baristas, jueza sensorial, casi tostadora e incansable defensora de la igualdad de género, Mbula sabe un par de cosas sobre el café. En una breve conversación con 25, le preguntamos acerca de su trabajo en la industria en África y sobre sus perspectivas sobre el futuro del café en el continente.

Usted tiene experiencia en muchas partes del negocio del café. ¿Qué hace actualmente?

Hace poco puse en marcha Utake Coffee, el primer campus de formación de la SCA en Kenia. Organizamos cursos sobre el café, calibramos a las personas que poseen el certificado Q y asesoramos sobre temas relacionados con el café, como el género y el café, el cambio climático y la productividad. Colaboro con el Coffee Quality Institute (CQI, Instituto para la calidad del café) y el International Trade Centre (Centro de Comercio Internacional). Además soy miembro de la International Women’s Coffee Alliance (IWCA, Alianza Internacional del Café de Mujeres). Espero empezar a tostar y a comercializar los mejores cafés de África en un futuro cercano.

«Las mujeres son la médula espinal de cualquier economía, especialmente si se basa en la agricultura. Cuando entienden su papel y su potencial y se sienten incluidas y justamente tratadas, los resultados son tangibles.»

¿En qué dirección cree que se está moviendo el café africano?

Aquí se originó el café y tenemos el privilegio de poder compartirlo con el mundo. Pero esa puesta en común debería de transformar este continente a través de un comercio y desarrollo relevantes. A nivel de producción, hay mucho potencial inexplorado en áreas que pueden producir café. Hay muchas posibilidades para que aumente la productividad si se enseñan las mejores prácticas agrícolas, se ponen en marcha y se mantienen como la norma. Si se suma valor se asegurará un mayor valor económico para África que ayudará a que el continente crezca. El mercado para el consumo interior tiene mucho potencial y además de asegurar el conocimiento y la comprensión del producto, puede comprometer a más jóvenes de la industria del café en África, de forma que sea más sostenible a largo plazo.

Una parte importante de su trabajo se ha centrado en capacitar a las mujeres sobre el café africano. ¿Cómo puede cambiar el café en África esta capacitación?

Las mujeres son la médula espinal de cualquier economía, especialmente si se basa en la agricultura. Cuando entienden su papel y su potencial y se sienten incluidas y justamente tratadas, los resultados son tangibles. El desarrollo y la implementación de programas de igualdad de género en África han mostrado las desigualdades existentes, y ese es el primer paso para asegurar que se ponga solución a ellas. Las mujeres del café en África y en todo el mundo deben ser conscientes de la repercusión de sus acciones o inacciones al participar en la industria. Esto es lo que da sentido a cada actividad, desde el cuidado de las granjas, hasta la recolección del grano, la selección, la elaboración del café y el dinero ganado.

La formación y el desarrollo de capítulos reconocidos de la IWCA en África que reúnen a las mujeres y les permiten aprender unas de otras, compiten entre sí y crecen juntos. En una industria dominada por los hombre como la del café, especialmente en África, ha sido especialmente importante entender los conceptos de la igualdad de género y la cultura para buscar el equilibrio adecuado. Con las mismas oportunidades para acceder al conocimiento, los recursos y la remuneración, ambos sexos pueden impulsar y hacer crecer el sector juntos. Alcanzar el equilibrio adecuado puede asegurar lo mejor de ambos mundos.

Usted es una catadora de café con mucha experiencia y talento y posee el certificado Q. ¿Cómo cree que va a cambiar esta profesión en el futuro?

He podido ver las últimas invenciones que «catan» mecánicamente y registran percepciones de los cafés. Yo no tengo nada contra los avances tecnológicos, pero creo que nada puede sustituir a un ser humano. ¡Los sorbos y chisporroteos son tan únicos! La diferencia en cada trago te da una idea de cómo cada uno procesa sus percepciones y la calibración es lo que permite igualar las catas. En el futuro se podrían incrementar la variedad de sabores y aromas entre las que podemos elegir, como se ha podido ver en la última edición de Flavor Wheel, y las nuevas aplicaciones de registro y comunicación también podrían cambiar. Pero lo que yo veo en las sesiones de cata profesionales es corazón. Eso es lo que hará siga siendo algo sencillo y complejo a la vez, pero nunca mecánico.